Una vez que los niños desarrollan un buen equilibrio, los juguetes para halar o empujar los invitan a intentar nuevos retos fÃsicos. ¡Cuando practican las destrezas de caminar, van adquiriendo confianza y a los niños que comienzan a tener movilidad les encanta llevar adondequiera que van algún artÃculo de su pertenencia!
Despeje un camino por donde el niño pueda moverse libremente. Reafirme su confianza brindándole mucho refuerzo positivo por el esfuerzo de poner en práctica sus nuevas destrezas de equilibrio y de caminar. Por otra parte, recuerde que, por razones de seguridad, no debe extender jamás el largo del cordón para halar un juguete ni amarrárselo al niño en la muñeca.
Si el juguete tiene música, desarrolle las destrezas del lenguaje receptivo de su hijo y su apreciación musical cantando las canciones o inventando su propia letra para las melodÃas.
Para ampliar el juego musical, añada instrumentos al desfile; utilice ollas y sartenes como platillos, por ejemplo. Ligar la música con el movimiento ayuda a los niños a internalizar lo que están experimentando y aprendiendo.
Hasta que el niño desarrolle confianza en su equilibrio y coordinación, tal vez necesite ayuda para subir y bajarse del vehÃculo. Háblele muy alentadoramente sobre cómo pronto será capaz de hacerlo por sà solo, igual que los niños grandes. Es probable que le tome bastante tiempo dominar la destreza de subir y bajarse, asà es que cerciórese de despejar el camino alrededor del vehÃculo.
DescrÃbale las acciones con palabras: "encender y apagar" y "detenerse y arrancar", y lo ayudará a comprender que las palabras están asociadas con los objetos y las acciones.
Cuando el aprendizaje se presenta en una forma divertida y atrayente, los niños se interesan más y participan más. Los juguetes para el aprendizaje temprano ayudan a desarrollar las destrezas de pensamiento y a aumentar el vocabulario.
Si el juguete se mueve, pásenselo entre sÃ, con el propósito de presentarle los conceptos de interacción y cooperación: “Yo lo empujo hacia ti y tú lo empujas otra vez hacia mÃ.â€.
Si tiene una huerta o un jardÃn de flores, pÃdale a su "granjerito" que ayude a sembrar, desyerbar y plantar. Aunque sólo se siente a su lado revolviendo la tierra con una palita, se sentirá muy importante y esta experiencia directa lo ayudará a tener una idea más concreta de lo que hacen los granjeros.
Cree variaciones de estas ideas dependiendo del tema del juguete (quizás se trate de un garaje o una casa de muñecas). Hay muchÃsimos libros con ilustraciones para identificar los tipos de vehÃculo, por ejemplo. Tome prestado algunos en la biblioteca y háblele al niño sobre las diferentes tareas para las que se utilizan.
Cuando usted relaciona un concepto de aprendizaje con las cosas que hay en el propio ámbito de experiencia del niño, lo ayuda a establecer la conexión. Haga un esfuerzo por mostrarle los objetos reales: muchos de los zoológicos en donde los niños pueden ir a tocar los animales tienen animales de la granja y algunas granjas ofrecen excursiones para grupos de niños. ComunÃquese con algún preescolar en su área para que le recomienden uno. La próxima vez que viajen juntos en el auto, señálele los distintos vehÃculos que vea. Siempre que sea posible, refuerce los conceptos con algo que el niño pueda ver.
Promueva las destrezas de solucionar problemas y de pensamiento asignándole tareas: "Pongamos todos los animales en su corral para pasar la noche. ¿Están todos en el sitio correcto?"; "Tenemos que lavar el auto. ¿Lo puedes hacer?".
Disfrute observando cómo juega su hija con este juguete y cómo interpreta el mundo. La verá recrear las cosas que usted hace (es uno de los placeres, y posiblemente una de las revelaciones, de este tipo de juguete), asà es que no se sorprenda si oye que la mamá dice cosas que usted dice, como: "¡Es hora de acostarte!".
Señálele las distintas partes de la casita usando un vocabulario descriptivo: "Subamos las escaleras para ir al baño.", "Bajemos ahora.", "Entremos o salgamos por la puerta.". Si incorpora estas palabras de relación espacial en el contexto cotidiano de la niña —al escucharlas, ver lo que significan y tomar acción—, muy pronto tendrán sentido para ella.
Háblele sobre los parecidos y las diferencias entre la casa de muñecas y su casa. Las comparaciones le ejercitan las destrezas de pensamiento, de manera que mientras realice su rutina diaria, vaya señalándole las distintas cosas en la casa que se relacionan con la casita de muñecas: "En el horno real de la cocina preparamos la cena. ¿Me enseñas el horno de tu casita?".
Cada niño se desarrolla a su propio ritmo y alcanza logros importantes en su desarrollo en distintos momentos. Los logros que destacamos en este sitio web son sólo guÃas aproximadas. Si tiene alguna pregunta en cuanto al desarrollo de su hijo, consulte a su proveedor de cuidados de salud.