Ya comienza a poder controlar el cuerpo. Esto va ocurriendo de la cabeza hacia abajo y desde el centro del cuerpo hacia afuera: desde los hombros y las caderas hacia los dedos. Si observa con detenimiento, verá cómo se le van fortaleciendo el cuello, los hombros y finalmente la espalda.
No necesita mucho apoyo sentado y puede que se siente brevemente sin soporte. Ya tiene la fortaleza, pero no siempre el equilibrio.
Puede agitar un sonajero y gritar al mismo tiempo. Pronto podrá tener la intención de realizar un acto y efectuarlo simultáneamente.
Comienza a buscar las cosas que se le caen.
Participa en las actividades que se centran en él.
Juguetes para el juego de imitación con objetos familiares
Pelotas con textura
Canciones y música grabada
Por qué el bebé disfrutará ahora de este juguete:
Más o menos para esta época, el bebé quizás ya esté ansioso por adquirir movilidad y tal vez lo único que se necesite sea un poco de incentivo para hacer que sus bracitos y sus piernas funcionen juntos. Un juguete que invite al bebé a gatear tras del mismo puede ser justo lo que se necesite para alentarlo a que intente esa destreza.
Qué puede hacer para ayudar a que el bebé aprenda más:
A medida que las destrezas físicas del bebé van floreciendo, jueguen juegos activos para ejercitarle las destrezas motoras gruesas. Si el bebé ya gatea, juegue a empujar el juguete por el piso y aliéntelo a que lo persiga. Al principio, tal vez tenga que demostrarle el objetivo del juego. Recuerde siempre elogiar sus esfuerzos.
Jueguen simplemente a rodarse o deslizarse el juguete por el piso uno a otro. Puede resultar un buen ejercicio para la coordinación entre los ojos y las manos del bebé y su habilidad manual.
Cuando un juguete responde a las acciones del bebé con recompensas divertidas, lo anima a que repita el ejercicio muchas veces. Todo ese tiempo, el bebé va adquiriendo un mejor entendimiento del concepto de causa y efecto.
Qué puede hacer para ayudar a que el bebé aprenda más:
Iniciar al bebé en el juego de acción y reacción le desarrollará aún más la coordinación entre los ojos y las manos. Lo primero que debe hacer es demostrarle algunas de las características específicas del juguete.
Éste es un buen momento para concentrarse en conceptos como "dentro y fuera", "abierto y cerrado", etc. Aliente al bebé a hacer algo con el juguete por sí solo y ¿qué sucederá? ¡Recibirá una divertida sorpresa que hará que quiera jugar el juego una y otra vez!
Dependiendo de las peculiaridades de estos juguetes, también los puede utilizar para presentarle otros conceptos, como "lleno y vacío", por ejemplo. Relacione sus acciones con las palabras: cuando meta un objeto dentro del juguete, dígale que está lleno. Ayúdelo a sacar nuevamente el objeto y sostenga en alto el juguete para que pueda ver dentro; entonces dígale: “Ahora está vacío.”. Mientras le explica, haga hincapié en las palabras "lleno" y "vacío".
Desarrollar la coordinación entre los ojos y las manos es uno de los mayores retos durante el transcurso del primer año. Los juguetes que traen piezas para apilar son excelentes para practicar a la vez las destrezas de ver y tocar.
Qué puede hacer para ayudar a que el bebé aprenda más:
A esta edad, al bebé le interesa mucho colocar los anillos y sacarlos, sobre todo si el juguete reacciona a sus acciones. Mientras el bebé juega, enséñele algunas palabras nuevas: “Pusiste el anillo. Sacaste el anillo.”.
Utilice el juguete para presentarle otras palabras y descripciones simples, como "grande y pequeño" y "arriba y abajo". También lo puede utilizar para reforzar su comprensión del concepto de causa y efecto.
Ayude al niño a establecer la conexión entre las palabras y los conceptos, hablándole sobre los colores del juguete mientras lo toca y lo palpa: “Ése es el anillo rojo.”.
Usted sabe lo importante que es leerle al niño, ¿pero sabía que se debe empezar tan pronto nace? Muchas investigaciones afirman que es cierto: ¡la exposición temprana es importante! Cuando le lee al bebé, éste va desarrollando un sentido del flujo del lenguaje y de la cadencia y las expresiones del habla. A medida que el niño crece, la actividad de leer libros juntos le va presentando la mecánica de la lectura. ¡Los estudios demuestran que los niños a los que se les lee desde temprana edad tienen más probabilidades de desarrollar el amor por la lectura y resultan mejores lectores cuando les llega el turno de ser el que lee!
Qué puede hacer para ayudar a que el bebé aprenda más:
Vaya a la biblioteca o a la sección infantil de una librería y seleccione algunos de los libros con dibujos favoritos de su niñez. Lo más probable es que si usted los recuerda como algo especial, al niño también le interesarán.
Cuando comparta los libros con el bebé, lea las palabras, pero también háblele de las otras cosas que hay en las páginas. Señale y nombre los distintos animales, colores, personajes, etc.
Lleve algunos libritos de cartón en el bolso de pañales del bebé. Léale mientras espera en el consultorio del doctor, si se encuentra inmóvil en una larga cola en el supermercado o en cualquier otro momento en que tengan un rato libre y el bebé esté receptivo.
A medida que el bebé vaya creciendo y esté más familiarizado con los ratitos de lectura, deje de leer luego de unas cuantas páginas y pregúntele qué va a suceder después. ¡Por supuesto que no tiene que esperar por una respuesta! Sin embargo, él percibirá su entusiasmo y anticipación, lo que lo ayudará a desarrollar destrezas de pensamiento importantes como son la capacidad de adivinar, comprender y recordar.
Cada niño se desarrolla a su propio ritmo y alcanza logros importantes en su desarrollo en distintos momentos. Los logros que destacamos en este sitio web son sólo guías aproximadas. Si tiene alguna pregunta en cuanto al desarrollo de su hijo, consulte a su proveedor de cuidados de salud.