Acostado boca abajo, se empuja con las manos y flexiona los pies.
Se vira boca arriba.
Ahora ve los juguetes estacionarios con más claridad, pero aún prefiere los patrones visuales de alto contraste, los bordes definidos y los colores brillantes.
Tiene las manos abiertas y trata de alcanzar y agarrar los objetos.
Usa la boca para explorar los objetos.
Si se le da un juguete, cambia la vista una y otra vez entre el juguete y la mano, y ajusta la posición de la mano con dificultad.
Sonríe a otros bebés, sobre todo al que ve en el espejo.
Comienza a poder realizar dos actividades que desee a la vez, como gritar y alcanzar.
A medida que la coordinación entre los ojos y las manos del bebé vaya mejorando, quizás se percate de una nueva habilidad para alcanzar y golpear los juguetes o hasta para inclinarse hacia un objeto que se ha caído. Un juguete que responda cuando el bebé lo golpee le estimulará las destrezas en desarrollo, a la vez que le permitirá practicar el equilibrio.
Qué puede hacer para ayudar a que el bebé aprenda más:
Es probable que el bebé todavía juegue acostado boca arriba o boca abajo y esté intentando sentarse. Un juguete que se menee en su sitio será perfecto para esta etapa, ya que el bebé lo puede mover sin que ruede lejos. Primero muéstrele al bebé de qué se trata el juguete y entonces observe lo que el bebé hace como respuesta.
Para alentar al bebé a que mueva sus músculos en desarrollo, coloque el juguete a la vista y al alcance de los brazos. El bebé querrá acercarse para verlo mejor.
Utilice un juguete de los que se menea en su sitio cuando coloque al bebé boca abajo para jugar. Póngalo en el piso frente a él, donde pueda ver fácilmente sus colores brillantes cuando levante la cabeza. El bebé podrá verlo y golpearlo para hacer que algo muy curioso suceda. Renueve el desafío alternándolo ocasionalmente entre el lado derecho e izquierdo del bebé.
En este momento, el bebé reconoce a los padres visualmente y su capacidad para reconocer otros rostros familiares también está mejorando. Los juguetes con espejos no sólo lo entretienen —¡Le encanta sonreírles a otros bebés, sobre todo al que ve en el espejo!—, sino que fomentan el reconocimiento facial.
Qué puede hacer para ayudar a que el bebé aprenda más:
Póngase al bebé en la falda y coloque el juguete frente a usted, de la misma manera como sostendría un libro. Si el juguete tiene diseños llamativos y otros rasgos interesantes además del espejo, explórenlo todo y descríbale lo que va viendo.
Mírese en el espejo, también, para que el bebé pueda ver su reflejo. Luego sosténgalo frente al rostro del bebé para que vea su propio reflejo. Es probable que no se reconozca, ¡pero quedará fascinado con lo que verá!
Jugar acostado boca abajo es importante para desarrollarle los músculos del cuello al bebé. Para animarlo a que juegue más tiempo boca abajo, ofrézcale algo que le llame la atención: coloque el lado del juguete que tiene el espejo al alcance de sus brazos.
Le será fácil hallar la manera de llevar consigo este juguete cuando salga con el bebé durante el día. Páselo de la cuna al cochecito para que reciba un estímulo sensorial dondequiera que vayan. También puede brindarle al bebé algo nuevo para mirar desde su asiento rebotador, colocando el juguete en el piso a su lado.
Quizás el bebé ya se esté dando cuenta de que las acciones conllevan resultados. Los juguetes que el bebé puede agitar o mover fácilmente para obtener un resultado fascinante (como música o efectos de sonido divertidos) de seguro facilitan dicho descubrimiento.
Qué puede hacer para ayudar a que el bebé aprenda más:
Ahora que el bebé ya puede disfrutar de los juguetes para agarrar y agitar, búsquele algunos que pueda sostener en la mano y que recompensen sus esfuerzos con música y sonidos. Además, en esta etapa, el niño está desarrollando una mejor comprensión de que sus acciones son las que controlan las reacciones (la música y los sonidos) del juguete.
Bríndele la oportunidad de explorar todos los patrones visuales, los colores y las texturas del juguete. Con el bebé en la falda, ayúdelo a sostener el juguete y déjelo que se concentre en lo que le sea particularmente fascinante o gracioso en ese momento. Se beneficiará de muchas maneras, porque hay muchas cosas para estimularle los sentidos.
Preséntele la idea del reconocimiento y la identificación de objetos, señalándole las peculiaridades del juguete y calificándolas con palabras.
Los juguetes con actividades están llenos de sorpresas que esperan por que los bebés de todas las edades, ansiosos por aprender más acerca del mundo, las revelen. Cada nuevo sonido o textura u objeto giratorio ofrece un nuevo descubrimiento y fomenta la exploración con las manos, los ojos, los oídos y la boca.
Qué puede hacer para ayudar a que el bebé aprenda más:
Invite al bebé a que descubra todas las características de un juguete con actividades explorándolo juntos, ayudándolo a que palpe las diferentes texturas y active los sonidos y movimientos. Todo este estímulo sensorial va creando un banco de memoria de sus experiencias que seguirá creciendo.
Como este tipo de juguete es excelente en cualquier momento, considérelo cuando el bebé esté jugando boca arriba o boca abajo y no sólo cuando juegue sentado. El bebé no podrá resistir todos los colores y acciones que lo tientan a alcanzar y tocar. Esto mejorará la coordinación entre los ojos y las manos, más las destrezas cognoscitivas.
Cada niño se desarrolla a su propio ritmo y alcanza logros importantes en su desarrollo en distintos momentos. Los logros que destacamos en este sitio web son sólo guías aproximadas. Si tiene alguna pregunta en cuanto al desarrollo de su hijo, consulte a su proveedor de cuidados de salud.