El primer año de vida, el cerebro del bebé atraviesa un sorprendente periodo de desarrollo a medida que absorbe información a través de los cinco sentidos.¿Qué viene de forma natural?
Lo que el niño quiere más es su atención. Cargarlo, hablarle (la entienda o no), leerle y jugar con él le estimula los sentidos y le enseña sobre el mundo que lo rodea.
Hablar con el lenguaje del bebé
Los bebés aprenden el lenguaje escuchando hablar a la gente. Entienden mejor cuando usted les habla despacio, con palabras sencillas y muchas repeticiones: "Mami va a cambiar el pañal de Mariana." "Aquí está el pañal." A veces, ni siquiera son necesarias las palabras: puede responderle al bebé imitando sus gorgoritos y balbuceos en una conversación en ambas direcciones.
Adquirir una idea del mundo a través del tacto
A los bebés les encantan las texturas: la suavidad de una almohada de terciopelo, la vellosidad del oso de peluche, la blandura de una esponja.
También puede llamar la atención hacia los sonidos: el rugido del camión de la basura, al silbido de la tetera, el ruido que emite su sonajero cuando lo sacude.
Una perspectiva nueva
A los bebés les encanta ver el mundo desde diferentes ángulos: volando por los aires en sus brazos, parado en su falda, sentado en una esquina del corral.
Cómo evitar la sobrecarga sensorial
Los bebés se sobreestimulan con facilidad. Cuando viran la cabeza o comienzan a llorar, es señal de que ya han tenido suficiente. Es el momento de dejar de jugar y darles un descanso.